Recordar es aprender

Nuestros mayores nos han dejado una bonita herencia: su fe cristiana y sus valores humanos.

sábado, 5 de octubre de 2013

Devoción de Viki a los Angeles

Virgen rodeada de ángeles de Fra Angelico

Viki le pidió al ángel de la guarda y se lo dijo al ATS que le acertara la vena cuando entró en urgencias. Era la vuelta al hospital después de la operación, del que ya no saldría.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Funeral por Viki en S. Miguel

basílica pontificia de S. Miguel

Funeral de Viki en la Basílica Pontificia de S. Miguel (28.IX.13)


Queridos hermanos nos hemos reunido en esta basílica pontificia, iglesia de la nunciatura, y, por tanto, la iglesia del Santo Padre en España. A esta iglesia venían mis abuelos, mi padre y sus hermanos, cuando vivían cerca de aquí, en la calle del Rollo. En esta iglesia recibí yo mi ordenación sacerdotal, junto con otros 50 miembros del Opus Dei. Aquí bauticé a mi sobrina Paloma, y en esta iglesia celebramos el funeral de mi padre hace cinco años. Cuantas veces vino Viki a esta basílica para asistir a la Santa Misa, para acompañar al Señor en el Sagrario.

       Mi padre dispuso en su testamento que fuera su hijo sacerdote el que celebrara sus exequias fúnebres: quería que se rezase por el eterno descanso de su alma, siguiendo esta piadosa tradición que procede de la época apostólica. En el caso de nuestra hermana Viki, mis hermanos han interpretado su voluntad, y me han pedido que sea yo el que predique su funeral. Con cariño y con dolor, quiero decir unas pocas palabras que os ayuden a levantar la mirada hacia lo alto. Me consuela recordar unas palabras de un padre de la Iglesia, S. Cipriano de Cartago: «Ésta es la diferencia entre nosotros y los que no conocen a Dios : ellos en la adversidad se quejan y murmuran; a nosotros las cosas adversas no nos apartan de la virtud ni de la verdadera fe. Por el contrario, éstas se afianzan en el dolor» (De mortalitate 13).

Amor al Señor. Viki era una mujer de fe, que creía en Jesucristo, Hijo Único de Dios, Dios y hombre verdadero, que se encarnó por nosotros y murió en la cruz para abrirnos las puertas del Cielo. El mejor amigo de Viki fue el Señor, cuantas horas de su vida pasó en dialogo con  El, cuantas horas de su vida pasadas junto al Sagrario. En un momento de su vida, Cristo le dijo como a los apóstoles: ven y sígueme, y ella comprendió cual era el sentido de su existencia, porque Dios le había dado el don de la vida y el don de la fe. Jesús le dijo rema mar adentro, abandona el confort de una vida fácil, cómoda, aburguesada, complícate la existencia, participa de este proyecto de vida que yo comencé hace 20 siglos. Ella sintió que valía la pena, que todo lo que había ocurrido antes de esta decisión de entrega, era una preparación para esta misión divina. Con el Señor acometió todos los trabajos, todas las dificultades, todos los problemas que se plantearon a lo largo de su vida. Con el Señor disfrutó, gozó, se alegró porque con El no hay penas que no se transformen en alegrías.
   Amor a la iglesia. Siguiendo la tradición cristiana de siglos, nuestros padres nos bautizaron a los pocos días de nacer, y así tuvimos un nuevo nacimiento a la vida sobrenatural. Con el bautismo comenzamos a formar parte de esa gran familia que es la Iglesia, cuerpo de Cristo. Como cualquier otra niña de una familia cristiana, recibió la primera comunión, y fue confirmada. Ella se sentía orgullosa de haber recibido estos sacramentos, se sentía orgullosa de ser hija de la iglesia. Tenía la firme convicción de que la iglesia no es un invento humano, es la esposa de Cristo, santa, inmaculada, sin una arruga, aunque los cristianos seamos pecadores. Cuantas veces la oí hablar del amor al Papa, sea quien sea. Cuantas veces la oí hablar del amor a los sacerdotes. Se sentía orgullosa de tener un hermano sacerdote, de que el Señor se hubiese fijado en alguien de la familia para prestarle sus manos y su voz. Nunca la oí una crítica, una murmuración contra la jerarquía. Recuerdo que una vez la presenté a un obispo en la estación de Atocha, con motivo de la jmj. Ante aquel sucesor de los apóstoles, Viki se sentía llena de veneración y respeto.
 Amor a la Obra. Dios quiso que la siguiente de mi familia que pidiera la admisión en el Opus Dei fuera Viki. Sin dejar de querer a los suyos, se dio cuenta que Dios le había dado una familia sobrenatural, y amó a la Obra como sólo se puede querer a los miembros de tu familia. Sacó adelante los encargos que se le fueron haciendo a lo largo de su vida, sin una queja, sin ahorrarse ningún esfuerzo. Disfrutaba en Navidades cuando iba a la sede de las Directoras de España, viendo a tanta gente, y se procuraba quedar leyendo las felicitaciones de Navidad de todo el mundo que llegaban a Madrid. Siendo muy madrileña, su corazón era universal. Sabía que la Obra es católica, que significa universal, para todos los pueblos de la tierra. Rezaba por aquellas regiones donde había más dificultades, por aquellas regiones que estaban empezando. El amor a la Obra no se desgastó con el paso de los años, antes bien, cada vez estaba más feliz de haberle dado el corazón al Señor en el Opus Dei.

   Hoy nos mira desde el Cielo, nos acompaña en esta misa exequial, y nos consuela en esta pena que todos los que la conocimos tenemos. Ella está cerca de la Virgen, a la que veneramos en Madrid con la advocación de nuestra Señora de la Almudena. Pedimos a Viki: ayúdanos a querer a la Virgen como tu la quisiste.

martes, 24 de septiembre de 2013

Recuerdos de Viki

Paloma y Viki
Fernando, Paloma y Viki
Este sábado próximo tendremos el funeral por Viki en la Basílica de S. Miguel. La herida se va a volver a abrir: es mucho lo que hemos perdido todos. El Señor se ha llevado a una alma delicadísima, que vivió para los demás. Su fe en Dios era muy grande, su amor a los demás era un ejemplo. En la familia tuvo un papel de primer orden: cuidar de mi padre, cuidar de mi tía María. Pocas veces pedía favores y uno no podía negarse. Recuerdo que me pidió que fuera a Madrid para enterrar a mi tía María, hermana de mi madre, que había vivido siempre en residencias de enfermos. Asistimos muy pocos (mi tía no se casó), y la enterramos en la sacramental de S. Lorenzo. Es sólo un ejemplo de lo mucho que hizo Viki por los demás.

sábado, 20 de julio de 2013

Un artículo de Fernando



Los primeros cien días del nuevo Papa

Acaban de cumplirse los primeros días del pontificado del Papa Francisco, y es lógico que muchos hagan balance de este tiempo, tratando de descubrir el rumbo que quiere imprimir Jorge Bergoglio a la iglesia. Vaya por adelantado que nadie esperaba la elección de este Papa, y que las conjeturas se centraban en un italiano –Angelo Scola-, un norteamericano –Timothy Dolan-, y un guineano –Robert Sarah-. La pregunta que muchos nos hacemos es la siguiente: ¿qué vieron los cardenales electores en Bergoglio para que sus votos se centraran en él? Hay que decir que los cardenales electores constituyen el club más selecto de la tierra: ciento veinte personas, seleccionadas entre 1.180 millones de católicos. Ellos sabían lo que hacían, pero el resto no teníamos esa información, y nos hemos ido enterando de las cualidades de este Papa a lo largo de estos cien días. Me parece que se pueden resumir en tres puntos las ideas fundamentales que este Papa quiere subrayar a todo el mundo.
En primer lugar el amor a la pobreza, a un estilo de vida evangélico, que busca voluntariamente no tener nada superfluo. En el evangelio se recoge que Jesús siendo rico se hizo pobre para darnos ejemplo, y que no tenía un sitio donde reclinar la cabeza. Bergoglio ha elegido el nombre de Francisco, en honor de San Francisco de Asís, el gran apóstol de la vida pobre. Dice Chesterton en la biografía de este santo, que Francisco fue el hombre más humilde que ha existido en este mundo. Y se puede añadir, que ha sido en la historia de la iglesia el que más ha insistido en el desprendimiento de los bienes materiales. Estos cien días de pontificado han sido un conjunto de signos en este sentido: no ha hecho ningún viaje, pensando en los gastos que suponen los desplazamientos del Papa; ha renunciado a asistir a un concierto de música clásica que se ha celebrado en el Vaticano, indicando que es un gasto innecesario; ha renunciado a salir de vacaciones, y pasará el verano en Roma, con las incomodidades que tiene esta ciudad de altas temperaturas y gran humedad.
En segundo lugar una llamada a la unidad de los cristianos, a cerrar filas en torno al Papa. No hay que olvidar que Bergoglio es jesuita, formado en la Compañía de Jesús, la orden más importante de la iglesia católica. San Ignacio de Loyola su fundador fue un vasco, profundamente español, que pensaba en su organización como un ejército de paz a las órdenes del Papa. Quiso que a los tres votos clásicos de las órdenes religiosas –pobreza, castidad y obediencia- se añadiese un cuarto voto de obediencia al Santo Padre. No en vano la Compañía de Jesús fue abolida por la segunda república española, alegando que sus miembros tenían una obediencia especial a una autoridad extranjera (el Papa). El Superior de los jesuitas es llamado el General, y tiene una autoridad inmensa sobre cada uno de sus súbditos, y sobre la compañía en general. Bergoglio  sabe que la iglesia no es la Compañía, pero su modo de gobernar se asemeja al del General de la Compañía.
En tercer lugar, el Papa Francisco quiere una iglesia abierta a todos, no una secta para unos pocos iniciados, como han querido siempre los pelagianos. Esto se traduce en que los curas y obispos deben tener “olor de oveja”, es decir, estar cerca de la gente, facilitando la recepción de los sacramentos, sin poner pegas innecesarias, que Cristo no puso. También esto debe traducirse en la disponibilidad de los sacerdotes, estar en las iglesias, con las puertas abiertas, dispuestos a recibir a todos los que busquen ayuda. Si esto será una realidad, el tiempo nos lo hará ver.

Fernando Uriol
furiol@yahoo.es

martes, 16 de julio de 2013

Más fotos en Javea del cumpleaños de Pachi


En la playa de El Arenal


En la Misa de acción de gracias por los 60 años

domingo, 19 de mayo de 2013

cumpleaños de Pachi (60) en Jávea



El día 11 de mayo nos reunimos los hermanos en Jávea para celebrar los 60 de Pachi, Tuvimos una misa y una comida. Salió todo muy bien.