
Mi padre y mi madre se conocieron en la guerra civil española: las dos familias (Uriol y Batuecas) tuvieron que huir de Madrid, aunque no todos pudieron salir de esta ciudad. Coincidieron en un barco (creo que de la Cruz Roja) que llevaba gente de Valencia a Marsella. Recuerdo que una vez me comentó mi tía Carmen, que recordaban a mi madre como aquella chica tan guapa que habían conocido en el barco. No sé la edad que tenían entonces mi padre y mi madre -los dos habían nacido en el 1920-, pero deberían tener unos 17 años en 1937. Se casaron el año 1949 y yo fui su primer hijo, el primogénito, que nací el 7 de octubre de 1950.
Alguna vez le pregunté a mi padre sobre aquella época y no quiso contarme nada. Su infancia fue muy dura: murió su padre cuando él tenía 9 años -no estoy seguro-, y fue llevado a un colegio interno para huerfanos de militares. Creo que allí lo pasó muy mal. Cuando acabo el bachillerato, empezó a prepararse para el ingreso en la escuela de Caminos, y estalló la guerra. Tuvo que interrumpir su preparación, y vivió todas las penalidades de la guerra: primero en Madrid, y luego en el ejercito de Franco, del que fue soldado voluntario y alférez profesional. Al llegar a Marsella en el barco que les trasladó desde Valencia, se fueron a Hendaya, no sé en que medio. Tendría que hablar con el hermano de mi padre que queda vivo para informarme sobre este punto. Mi madre pasó el resto de la guerra en San Sebastián, para volver a Madrid al final de la contienda.
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