Hace tiempo que no pongo nada en este blog. La verdad es que me desanimó la poca colaboración que encontré en algunos miembros de la familia, que no saben mucho de las nuevas tecnologías. Voy a olvidarme de estas personas y continuaré trabajando.
Ante todo debo decir que mi familia está constantemente presente en mis pensamientos y en mis oraciones. Recuerdo mucho a mi padre y a mi madre, que ya están en el cielo, y le pido al Señor que yo también vaya al Paraiso. Como sé que soy un pecador, pido perdon a Dios por mis faltas, especialmente mis pecados contra el cuarto mandamiento.
El último de los nuestros que se ha marchado a la casa del Cielo es el tío Enrique Lavilla, del que conservo un recuerdo muy especial. Estuve en su casa pocos meses antes de su fallecimiento, y me tenía preparadas unas cuantas fotos familiares para incluirlas en este blog. Le estoy muy agradecido, y le pido que me siga ayudando desde el cielo para ser un buen sacerdote.
Hace poco ha nacido mi sobrina Mariana, hija de mi sobrina Paz, nieta de mi hermana Pachi. Ha sido una gran alegría para todos, especialmente para mi. Los niños son los predilectos del Señor, y la alegría de las familias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario